18 de febrero de 2016

¿Cómo hacer que te alcance el dinero?


Habitualmente escuchamos frases como:
  •   No tengo dinero.
  •   Todo está caro.
  •   No llego a fin de mes.
  •   No me pagan lo suficiente.
  •   No puedo ahorrar porque no me alcanza.
  •   Cómo voy a abrir un negocio sin dinero.
¿Las dices tú a menudo, te identificas con ellas? Seguramente.
¿Estamos condenados a vivir con ellas por siempre? Depende.
¿Quieres despojarte de estas frases o pensamientos y tener paz financiera? Sigue leyendo.
Esas son frases que escuchamos tan a menudo que se han convertido en normales entre colegas de trabajo o amigos. Son resultados de un modo de vida que nos puede llevar a la frustración y depresión cuando vemos que nuestro salario de cada mes se nos va de las manos como agua. La sensación es de que nunca tenemos dinero para nuestras necesidades o para nuestros gustos, o de que no hay una garantía futura respecto a la situación financiera o para sufragar gastos de emergencias personales o familiares.
Recientemente en una conversación con amigos, me hablaban del shock en el que estaban cuando hacían el resumen de sus finanzas para la declaración de los impuestos anuales. Qué “sorpresa” cuando vieron que sus ingresos del año (como empleados) estaban por encima de la media, sin embargo, ni habían adquirido bienes ni tenían dinero ahorrado.
Es cierto que todos no tenemos los mismos ingresos, siendo unos más altos que otros, y que en algunos casos, la situación es extrema. Sin embargo, si nos fijamos bien, cuando escuchamos las frases con las que comencé este texto, por lo general no hay un patrón que nos pueda decir que aquellas son mencionadas por personas con ingresos por debajo o por encima de la media. Sino que hay personas de ambas clasificaciones: tanto los que tienen altos ingresos como los que son dueños de ingresos bajos.
Lo anterior nos lleva a una reflexión: el problema NO está precisamente en los ingresos, aunque estos sean bajos, siempre se puede hacer algo para que rindan más. Nuestros deseos, y la necesidad de satisfacerlos, siempre van a ser mayores que nuestras posibilidades actuales. Y esto es algo bueno, es la principal motivación que nos lleva a mejorar todos los días (siempre que realmente hagamos algo para mejorar). Ahora, ese comportamiento que es (a mi consideración) un impulsor para buscar mejoras y soluciones, también se puede convertir en un enemigo de nuestras finanzas si no lo controlamos.
¿Tenemos salida ante esta situación?, ¿es posible lograr libertad y paz financiera independientemente de nuestros ingresos actuales?, ¿qué podemos hacer?
Siento un placer inmenso y una gran satisfacción de decirte que sí: sí tenemos salida, sí podemos lograr la libertad y paz financiera que queremos, sí podemos hacer algo para lograr ese deseo.
Las sugerencias que te voy a dar aquí son fruto en primer lugar de mi experiencia, y en segundo lugar de estudios y experimentos que he estado realizando desde que soy consciente de estos temas. Hoy, puedo garantizar que sí se puede, pues yo lo he hecho y las personas que han seguido mis consejos también han logrado mejoras en sus finanzas personales.
Algo que esclarecer antes de continuar: estas sugerencias son para mejorar el estado de tus finanzas con los ingresos actuales, por el momento no estamos hablando de incrementar los ingresos, este tema lo trataremos en otra publicación.

Cómo hacer que alcance el dinero

1. Crea hábitos de prosperidad para lograr tus objetivos

Se requiere un cambio de mentalidad total para entender que podemos mejorar nuestras vidas desde nosotros mismos. De hecho, toda mejora debe empezar por nosotros mismos. Lo que necesitamos primeramente es un cambio de paradigma, una ruptura con antiguos modos de pensar para buscar soluciones a las situaciones actuales. Según Stephen Covey: "El modo en que vemos el problema, es el problema".
Si tu visión del problema es: la culpa de que no me alcance el dinero es de alguien o algo externo, que no puedo controlar; ni sigas leyendo, porque mientras ese alguien o algo no “quiera” resolver tu problema, estás condenado.
Por otro lado, puedes tener una visión del problema distinta: existen agentes externos que influyen en gran medida en mi situación económica, y me es difícil y a veces imposible controlar esos agentes externos. Sin embargo, puedo controlarme yo, y como la situación económica es mía, también la puedo controlar.
En este último caso, seguramente vas a poder mejorar tu situación económica si te lo propones con convicción  y disciplina.
Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. ARISTÓTELES

2. Define tu objetivo, que sea claro y alcanzable

Si no defines hoy cómo quieres estar mañana, te levantarás cada día y harás “cualquier cosa”. En el mejor de los casos te vas a preguntar por qué estás haciendo eso, pero casi nunca vas a tener respuesta, simplemente lo haces. Eso no es lo que quieres, lo que quieres es saber a dónde vas, qué quieres lograr, y eso mimo te da fuerzas para seguir haciendo lo que haces, pues el fin es lograr tu objetivo.
Vamos a la práctica. Lo que quieres lograr (asumo eso porque sigues leyendo) es hacer que tus ingresos te rindan más. De manera que puedas tener la calidad de vida que te mereces y a la vez contar con paz financiera, sin deudas, sin preocupaciones, porque el mañana lo tienes garantizado.
Para lograr esto hay más de una variante. Lo ideal sería aumentar tus ingresos para que puedas llevar una vida más holgada. Otra variante es optimizar los gastos para que los ingresos que tienes hoy te alcancen y no tengas que endeudarte o llevar un nivel de vida precaria.
Aunque aumentar tus ingresos depende en parte de ti, es cierto que es un paso mayor y requiere de otras actividades. Así que hoy nos vamos a centrar en optimizar tus gastos, que es un elemento que puedes controlar seguramente.

3. Optimiza tus gastos

Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos. GOETHE
Una de las principales causas de que no nos alcance el dinero que ingresamos mes a mes, es que lo mal gastamos. Lo mal gastamos porque no hay un control adecuado de qué compramos, simplemente lo hacemos por impulso. Cosa demasiado peligrosa para las finanzas. Este punto puede ser polémico, es muy subjetivo y depende mucho de la filosofía de vida que tiene cada cual, de los ingresos, de circunstancias externas que por lo general no podemos controlar, como los precios o situaciones particulares que hay en cada familia y que requieren gastos extras.
Pero todo no está perdido. Si planificamos bien, seguramente los ingresos rinden más. Hay muchos cuartos, gavetas, armarios, llenos de cosas que compramos y nunca usamos. De eso se trata, planificar los gastos de manera que compremos o gastemos en cosas a las que realmente les damos uso.
Para planificar los gastos primero hay que priorizarlos. Este plan no puede sobrepasar nuestro presupuesto, no pueden bajo ningún concepto, ser mayores los gastos que los ingresos. Si se incumple lo anterior entonces, en el mejor de los casos, vivirás endeudado.
Si clasificamos los gastos por su importancia, estos pudieran ser - según Wilson Mariño, empresario ecuatoriano -: gastos prioritarios mensuales, gastos secundarios mensuales, entretenimientos, gastos no mensuales, bienes comprados, imprevistos, pago de deudas y ahorros e inversiones.
Para cada de estas clasificaciones, planifica una cantidad de dinero según tus ingresos. Recuerda que la suma planificada para todas las clasificaciones, debe ser igual a la suma de tus ingresos.

4. Controla tus gastos

Ya tienes tu planificación de gastos. Estás consciente de que la disciplina es primordial. Tienes tu objetivo bien definido. Ahora solo falta actuar.
Tómate 10 minutos todos los días para registrar tus gastos. Cumple la planificación. Cada vez que sientas el impulso de comprar algo, revisa si está planificado y si es estrictamente necesario. Lleva este control diariamente y evalúa su cumplimiento.
Haz lo anterior al principio de cada mes, o si te es más conveniente, hazlo en la fecha en que recibes tu principal ingreso, pero trata de que la planificación sea mensual.
Al final de cada mes puedes revisar nuevamente la planificación y su cumplimiento. Haz los ajustes necesarios.
Cuando lleves tres meses haciendo esto, verás que tus ingresos te han rendido más y además, si has planificado bien, tienes tus ahorros. En ese momento, empieza a pensar en aumentar tus ingresos.

Tips para optimizar las finanzas

  • Ahorra al menos el 10% de tus ingresos, o el 5%, o el 1%, pero ahorra algo.
  • Planifica primero la vivienda, alimentación, educación, salud.
  • Aprovecha los días de descuentos en los supermercados.
  • Averigua en los centros o mercados si tienen algún tipo de afiliación y aprovecha esos beneficios.
  • No hagas de las tarjetas de crédito un modo de vida.
  • No compres por impulso.
  • Solicita descuentos siempre que puedas (o sea, siempre).
  • No gastes dinero antes de recibirlo.

Claves del Éxito

Tus finanzas personales constituyen la empresa más pequeña que vas a gestionar. Hazlo bien, comienza desde hoy.
Nuestra conducta es una función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

Este es el primer artículo de muchos que les voy a regalar. Creo fielmente que el conocimiento y las buenas experiencias hay que compartirlas. Tengo la firme convicción de que podemos mejorarnos todos los días, yo lo estoy haciendo.


Quito, Ecuador Av. América, Quito, Ecuador

4 comentarios:

  1. Muy buena reflexión, hay que ponerla en practica.

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  2. Excelente artículo, muy últil con buenos tips para la vida economica personal. Éxitos!!!

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