10 de marzo de 2016

¿Cuán lejos quieres llegar?


Piensa en grande.

Una característica de los grandes hombres y las grandes mujeres es que son visionarios y piensan en grande. Pueden hacer cosas que "no sabían que eran imposibles".
Pensar en grande requiere carácter y pasión. Requiere estar dispuestos a romper esquemas y paradigmas, a ir más allá de la realidad actual, a perder el miedo al fracaso. Requiere estar preparados para triunfar.

Por qué pensar en grande


  • Buscamos la oportunidad donde aparentemente no la hay: Ya las oportunidades no nos pasan por el lado, sino que vienen directo a buscarnos.

  • Pasamos de perseguir las oportunidades a crear las oportunidades: Cualquier idea pequeña la convertimos en un propósito, en una fuente de inspiración para crear.

  • Nos elevamos por encima de las circunstancias: No hay obstáculos lo suficientemente grandes para detenernos. Todo es posible.

  • Nos auto motivamos: Pensar en grande nos provee del combustible esencial para lograr las metas: el deseo de hacerlo y lograrlo.
  • Crecemos: somos del tamaño de nuestros pensamientos.

Si quieres tener éxito plantéate metas ambiciosas, ponles pasión y enfócate. Hazlo con convicción. Si quieres dar el paso, ten en cuenta lo siguiente:

Cómo pensar en grande

  • No dejes las cosas al azar. Planea, visualiza y actúa. Las metas no se cumplen por sí solas. Empieza ahora, da el primer paso, ese es el más difícil.
  • Actúa en pequeño. Sí, así como lo ves. Actuar en pequeño no quiere decir que te limites o que vayas demasiado lento. Quiere decir que le des importancia a los pequeños detalles, a las pequeñas acciones, que no dejes nada para mañana. Pon una piedra cada día al castillo de tus metas. Mantente en movimiento, sin prisa pero sin pausa.
  • Enfócate. Si no puedes mantener el enfoque el tiempo suficiente, tampoco puedes mantener la energía que hace falta para mantener “la maquinaria” funcionando. No diversifiques, enfócate en la meta y avanza paso a paso.
  • Mira la solución, no el problema. Siempre hay problemas cuando te propones metas. Mientras más grande la meta, mientras más en grande piensas, más problemas tienes que afrontar. Cuando mires esos problemas, realmente no los mires a ellos, sino a su solución. Los problemas paralizan, la visión de la solución te da fuerzas.
  • Aprende todo lo que puedas sobre lo que estás haciendo. No esperes a saberlo todo para actuar, pero mantente aprendiendo y perfeccionándote.
  • Hazte amigo de la suerte. Como decía Thomas Jefferson: “creo mucho en la suerte, y he constatado que mientras más trabajo, más suerte tengo”. Olvídate del viejo refrán, en realidad la suerte es de quien la busca. Eso sí, trabaja duro, es más, trabaja inteligente.
  • Sé positivo. Mírate a ti mismo victorioso. Anula la negatividad y busca la oportunidad en cada situación. No sólo mírate victorioso, siéntete victorioso, disfruta la emoción de sentirte así, dile a tu mente que ese eres tú y que te gustas así. Recuerda que todo se crea dos veces: la primera vez lo creas en tu mente.
  • Aprende de todos y de todo. Todos pueden enseñarnos algo, todos podemos enseñar algo. Sé noble sobre lo que sabes y sobre lo que puedes aprender. Lo que tienes hoy, úsalo, pero mantén la mente abierta y respeta el conocimiento esté donde esté.
  • Fija metas posibles de alcanzar. Fija metas que al lograrlas, te proporcionen un refuerzo positivo para ayudarte a mantenerte en el camino hacia la gran meta.
  • Sobre todo, nunca te rindas. Nunca, nunca, nunca, nunca te rindas. Puede que el éxito se esconda detrás del siguiente recodo del camino, jamás sabrás cuán cerca estás del éxito a menos que dobles la curva. Los premios de la vida se encuentran al fin de cada jornada, no cerca del comienzo.
Como alguien dijo: “Si igual hay que pensar en algo, por qué no hacerlo a lo grande.”

Clave de éxito

Sueñe usted grandes y atrevidos sueños y luego obtenga logros modestos cada día. Robert Kiyosaki

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